sábado, 2 de mayo de 2009

Estancia en el Madrid Tower


Por fin disfrutamos este pasado fin de semana de una de nuestras estancias en el Eurostars Madrid Tower. Como recordareis este modesto blog participo en el conocidísimo y ya desaparecido Blog de un hotel. Gracias a esa activa participación obtuvimos dos estancias en el nuevo hotel madrileño. Pues bien, una de ellas ya la hemos disfrutado este anterior fin de semana.
¿Qué contaros del hotel? De principio, espectacular, ya que no todos los días uno se aloja en un edificio de más de 200 metros de altura. Si bien tengo que decir que los accesos son algo complicados al igual que la entrada del parking. Una vez que has entrado no es complicado pero la primer vez puede tener sus dificultades. El parking, al igual que en otros hoteles de la cadena (desconozco si en todos) es gratuito, pero antes de meter el coche has de hacer el check in antes.
La primera sorpresa fue la cantidad de gente que trabaja en el hotel. Tanto en la recepción como en la zona de desayunos hay cantidad de personal con ganas de atenderte. También he de comentar que el trato fue excelente.
Nos toco una habitación de la planta 26, con lo cual disfrutamos de excelentes vistas. El cuarto miraba hacia la estación de Chamartín. La decoración de la habitación excelente: moderna y práctica. La cama enorme y comodísima. El sistema de iluminación se adapta a las necesidades del huésped.
Cuenta con bañera y con ducha de hidromasaje, si bien el suelo del cuarto de baño es elegante pero algo resbaladizo, sobre todo en la zona de la ducha.
Si echamos algo de menos en la habitación fueron las famosas amenidades de baño de la marca Hermes, que en la visita que realizamos al hotel en construcción nos comentaron y enseñaron dentro del cuarto de baño. Ahora son de otra marca, pero muy completas también.
Otra grata sorpresa fue el desayuno. Se sitúa en la planta 30 del edificio. Las vistas de nuevo, excelentes, al igual que el trato. La comida y la variedad excepcional. Había de todo, dulce, salado, zumos naturales, y todo con una gran calidad. Horarios amplios y pocas aglomeraciones, por no decir ninguna. El hotel estaba bastante lleno, ya que había varios congresos y alguna boda, pero a la hora del desayuno no hubo problemas de espacio.
Si hay que poner alguna pega, sería que para acceder al parking hay que cambiar de ascensor, además de tener que validar el ticket para poder salir al exterior. Pero no es para tanto tampoco.
Como tenemos que disfrutar de otra estancia, haremos un artículo mas completo. Quería aprovechar el post para agradecer a María Rodríguez (del departamento de reservas), que no nos pusiera pegas para cambiar la fecha de nuestra reserva, ya que lo tuvimos que posponer una semana por la enfermedad de un familiar. Desde aquí, gracias María.

1 comentario:

carolina dijo...

Cabría destacar las colas en recepción para hacer la salida. Por lo menos a mí me pasó, y por las opiniones de otros y otras huéspedes del hotel que he visto en varias páginas, creo que es cosa común y que aún no han sabido resolver.
Todo lo demás, bastante bien. Y menos mal que había abridor de botellas con descapsulador en la habitación, porque ¡ni con los dientes fui capaz de abrir el sobre de gel! No me gustaron nada las "amenities" del baño. Muy fashion, muy monas, pero muy poco prácticas y casi sin aroma. Y la ducha, colocada para gente alta. Con 1,60 sólo aprovechas algunos de los chorros... otros se dispersan... y no hay manera de aprovecharlos.
El personal muy amable. El desayuno de vicio (un poco caro: 25 euros). Y las vistas... pues bueno, muchas, pero por un lado Chamartin (la estación) y por otro lado, un barrio "dormitorio". Al fondo, la sierra. Ya, ya se... no se podía cambiar el entorno. Pero lo que no me gusta es que se venda con "vistas impresionantes" cuando realmente no lo son tanto.